En este artículo vamos a explicarte cuál es el proceso de elaboración de los informes periciales psicológicos.
El objetivo es que puedas conocer la metodología pericial que seguimos los peritos psicólogos, cuando realizamos nuestras evaluaciones a través de diferentes técnicas como la entrevista forense, la aplicación de pruebas psicológicas en peritajes y el posterior análisis de resultados y proceso de redacción del informe.
Lo primero que es importante conocer es que, sea cual sea la metodología pericial que se utilice para evaluar y desarrollar cada tipo de peritaje psicológico, el proceso de evaluación psicológica forense siempre ha de guiarse por una serie de principios fundamentales.
Uno de los pilares fundamentales de la metodología pericial es la utilización de la entrevista forense psicológica.
A través de ella, el perito psicólogo obtiene toda la información que necesita para valorar las circunstancias, variables y hechos que resultan necesarios determinar para desarrollar el informe psicológico pericial que se pretende presentar en el procedimiento judicial.
Así, es importante reseñar que la entrevista forense psicológica tiene diferencias importantes respecto a la entrevista clínica, que se lleva a cabo cuando un paciente acude a terapia psicológica, para intentar solucionar o gestionar diferentes dificultades.
De esta manera, la entrevista forense, tiene un carácter más estructurado y su objetivo no es ayudar al entrevistado a entender y/o gestionar eficazmente su sintomatología, sino que su objeto es tratar de obtener la máxima información pertinente posible sobre una determinada cuestión, que viene dada por la naturaleza de los aspectos que se están tratando de evaluar.
No obstante, es importante también señalar que la entrevista forense se desarrolla también siempre dentro de un tono cercano, respetando las diferentes necesidades que tenga la persona entrevistada y proporcionando un ambiente seguro donde poder explicar y contextualizar cualquier sentimiento, pensamiento o circunstancia que el sujeto peritado necesite plantear.
Otra de las fuentes de información empleadas en la metodología pericial son la aplicación de pruebas psicológicas que midan diferentes variables que son de interés evaluar, como pueden ser la ansiedad, sintomatología depresiva, competencias parentales, etcétera.
Así, existen numerosas pruebas psicométricas o test psicológicos que sirven a los psicólogos peritos para evaluar, objetivamente, diversas cuestiones psicológicas que resultan relevantes determinar en el informe pericial.
Dentro de este contexto, también es importante señalar que las pruebas que se aplican, dentro de la metodología pericial, han de estar diseñadas, específicamente, para este contexto, ya que, una vez más, no se aplican las mismas pruebas psicológicas que podemos encontrar en el ámbito clínico o psicoterapéutico.
De esta manera, encontramos que algunas de las pruebas diseñadas para la evaluación psicológica pericial abarcan cuestiones como el estudio de la personalidad, la simulación o sobre simulación de sintomatología, la presencia de psicopatología como el estrés postraumático, etcétera.
Una vez recogidos los datos pertinentes, a través de la evaluación psicológica forense, el siguiente paso que ha de seguirse en el proceso de elaboración del informe pericial psicológico es el análisis de los resultados.
En este sentido, hay que señalar que en esta parte del proceso se realiza una integración de los diferentes datos obtenidos a través de la entrevista forense psicológica, las pruebas psicológicas aplicadas y la documentación colateral que sea relevante examinar dado el objetivo concreto del informe propuesto.
De esta manera, será importante analizar, en la mayoría de los supuestos, documentación relativa a la historia clínica de la persona evaluada y demás documentación obrante en el procedimiento judicial que pueda ser importante para fundamentar conclusiones sobre aquellas variables psicológicas que se estén valorando en el informe psicológico pericial.
Así, una vez integrados todos estos datos, se realiza un análisis pormenorizado y se integran los mismos, también, con las evidencias científicas que diferentes investigaciones se hayan mostrado como especialmente relevantes o significativas y que puedan ayudar a dar respuesta al objetivo del informe psicológico pericial.
Una vez completados todos los pasos anteriores, la última fase de la metodología pericial consiste en la redacción del informe pericial psicológico.
Dicha redacción ha de ser siempre clara, entendible y debe huir de lenguaje excesivamente técnico que los diferentes destinatarios del informe no comprendan.
De esta forma, es fundamental que el informe sea preciso y en su redacción contemple adecuadamente todos los puntos importantes que ha de recoger para dar respuesta al objetivo planteado inicialmente, pero sin redundar en ellos ni desarrollarlos con excesiva complejidad.
No debemos olvidar que el objetivo del informe pericial psicológico es ayudar a Jueces y Tribunales a entender cuestiones psicológicas que resultan relevantes para que puedan tomar una determinada decisión judicial y que, para ello, debemos redactar el informe pericial con un lenguaje adaptado, a la vez que profesional.